En el espíritu de la Semana Santa 2026, la Arquidiócesis de Calabozo vivió una jornada de profunda fe y recogimiento. Miles de fieles se congregaron en las calles para acompañar las sagradas imágenes de Jesús Nazareno, fortaleciendo el lema pastoral «En Cristo somos uno».
Bajo el pastoreo de Su Excelencia Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, Arzobispo Metropolitano de Calabozo, la feligresía guariqueña dio testimonio de una fe viva que reconoce en la Cruz el camino hacia la esperanza y la Resurrección.
El Nazareno del Carmen: Encuentro de fe en la Ciudad Heroica
Como es tradición cada Miércoles Santo, la ciudad de Calabozo se transformó en un santuario viviente. La procesión del Nazareno del Carmen unió a las familias en un solo corazón.
El recorrido, que partió desde el Santuario del Carmen y el Nazareno, tuvo su momento más emotivo en el encuentro con la imagen de la Santísima Virgen María, en la Catedral Metropolitana. Este acto simboliza la unión de los dolores del Hijo y la Madre, invitando a la comunidad a vivir la caridad y la unidad familiar.
San Juan de los Morros: Devoción bajo el cielo llanero
La capital guariqueña también se volcó a las calles para acompañar al Nazareno del Pueblo Sanjuanero. La procesión avanzó por el centro de la ciudad, uniendo la identidad regional con la fe cristiana.
-Promesas y gratitud: Devotos de todas las edades caminaron vistiendo el color morado, signo de penitencia, para agradecer favores concedidos en salud y bienestar familiar.
-Identidad y fe: Centenares de fieles reafirmaron que la piedad popular es un pilar fundamental de la vida eclesial en los llanos venezolanos.
Mensaje Pastoral: Un camino de silencio y caridad
Durante las celebraciones, Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez recordó a los peregrinos el verdadero sentido de este recorrido penitencial. El Arzobispo enfatizó que el pago de promesas y las penitencias no deben quedarse en lo exterior, sino transformarse en un profundo silencio interior y en actos concretos de caridad hacia el prójimo.
«En nuestras debilidades Dios nos fortalece. Después de toda cruz, brilla siempre la luz de la Resurrección», recordó el Prelado, instando a la comunidad a mantener viva la esperanza en cada rincón de la geografía diocesana.
La Iglesia particular de Calabozo continúa así su itinerario del Triduo Pascual, invitando a todos los bautizados a permanecer en oración y a ser testigos de la luz que emana del Misterio Pascual de Jesucristo.
8 de abril de 2026
Fuente: Arquidiócesis de Calabozo
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