El Papa: Cristo transfigura las heridas de la historia e ilumina el corazón del hombre

02
Mar
2026

En el Ángelus del segundo domingo de Cuaresma, el Papa León XIV ofreció una profunda reflexión sobre el Evangelio de la Transfiguración. Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice recordó que la luz del Tabor no es un espectáculo lejano, sino un anticipo de la Pascua que ilumina los cuerpos que hoy sufren la miseria y el abandono.

​Luz pascual sobre las llagas de la historia

​Para el Santo Padre, el rostro resplandeciente de Jesús es la prueba de que el mal no tiene la última palabra. Mientras el mundo a veces reduce a la persona a una «masa anónima», Cristo revela que toda carne humana está llamada a la gloria de Dios.

​«Jesús transfigura las llagas de la historia y, al iluminar nuestra mente y nuestro corazón, nos revela una sorpresa de salvación», afirmó el Obispo de Roma.

Un remedio contra el ateísmo y la soledad

​El Papa subrayó que la revelación del monte Tabor es la respuesta divina a tres grandes crisis del hombre moderno:

.Ante el ateísmo: Dios entrega a su Hijo como esperanza.
-​Ante el agnosticismo: El Espíritu ofrece una comunión de gracia.
​-Ante la fe débil: El anuncio de la resurrección sostiene al creyente.

​El Pontífice planteó una pregunta directa a los fieles: ¿Nos sentimos fascinados por el verdadero rostro de Dios o hemos perdido el asombro?

​El camino: Silencio y escucha

​Finalmente, el Papa León XIV recordó que para experimentar esta transformación se requiere tiempo. Invitó a la Iglesia a vivir una Cuaresma de silencio activo para escuchar la Palabra y de conversión sincera para caminar junto al Señor.

Bajo la guía de María, Maestra de oración, el Santo Padre exhortó a los bautizados a ser portadores de esa luz en medio de las tinieblas del mundo actual.

02 de marzo de 2026
Fuente: Vatican News
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