En un ambiente de recogimiento y profunda fe, su Excelencia Mons. Tulio Ramírez presidió la Santa Eucaristía con motivo del Miércoles de Ceniza, dando inicio al tiempo litúrgico de la Cuaresma en la capilla dedicada a San Juan Evangelista, en la comunidad de Alto Grande.
Durante su homilía, el Obispo recordó que “no hay Pascua sin pasión”, destacando que este tiempo litúrgico es una oportunidad de gracia para renovar la vida espiritual mediante la oración, el ayuno y el arrepentimiento.
Significado de la ceniza y responsabilidad pastoral
Mons. Tulio explicó el simbolismo de la imposición de la ceniza, aclarando que los obispos la reciben en la coronilla como signo de mayor responsabilidad ante Dios y la Iglesia. Subrayó que la cruz y la ceniza representan humildad y reconocimiento de la fragilidad humana.
Llamado a no “normalizar” el pecado
El Prelado exhortó a realizar un examen de conciencia profundo y a no acostumbrarse al pecado. “No nos acostumbremos a los pecados hasta normalizarlos”, afirmó, recordando que la Cuaresma es el tiempo favorable para reconciliarse con Dios.
Finalmente, animó a los fieles a asumir este tiempo como una oportunidad inmediata de conversión: “No esperemos a mañana; esta Cuaresma es el momento”.
20 de febrero de 2026
Fuente: Diócesis de Guarenas
CEV Medios
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