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Vaticano. Amar no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”. El Papa Francisco en catequesis quiso dirigirse en particular a los recién casados: no terminen el día sin hacer las paces, puesto que la «guerra fría» del día después es «peligrosa». Un gesto de amor y hacer la paz. “Los novios cristianos están llamados a testimoniar un amor que tenga la valentía de pasar de las lógicas del enamoramiento a las del amor maduro”, puesto que “amar” no es pretender que el otro o la vida “corresponda con nuestra imaginación”, sino que significa más bien “elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece”. Así el Papa Francisco, en su catequesis del primer miércoles de diciembre y continuando con su reflexión sobre la figura de san José, quiso dar un mensaje a todos los novios. Lo hizo profundizando en características del padre adoptivo de Jesús: su ser “justo” y “desposado de María”.  José, hombre justo En los inicios de su reflexión, señaló la utilidad de recordar las costumbres matrimoniales del antiguo Israel para “comprender el comportamiento de José en relación con María”. En aquel entonces, el matrimonio comprendía dos fases, la primera era como un noviazgo oficial, en particular la mujer, incluso viviendo aún en la casa paterna todavía durante un año, era considerada de hecho “mujer” del prometido esposo. El segundo hecho era el traslado de la esposa de la casa paterna a la casa del esposo, con una festiva procesión que completaba el matrimonio. De ahí que “en base a estas costumbres”, el hecho de que «antes de estar juntos ellos, se encontró encinta», exponía a la Virgen a la acusación de adulterio que, según la praxis, imponía el acto de repudio, con consecuencias civiles y penales para la mujer.  El Evangelio dice que José era “justo” precisamente por estar sujeto a la ley como todo pío israelita. Pero dentro de él el amor por María y la confianza que tiene en ella le sugieren una forma que salva la observancia de la ley y el honor de la esposa: decide repudiarla en secreto, sin clamor, sin someterla a la humillación pública. Elige el camino de la discreción, sin juicio ni venganza.  La importancia de sentirse necesitados de la ayuda de Dios Francisco marcó la diferencia entre actitudes nuestras que, “en cuanto tenemos una noticia folclórica, una noticia mala de otra persona, vamos a la cháchara inmediatamente”, en comparación a las de José, que permaneció “callado”. Sucede que el papá putativo de Jesús, que había escuchado la voz de Dios a través de un sueño “así lo tenía planeado”:  ¡Qué importante es para cada uno de nosotros – observó Francisco -cultivar una vida justa y al mismo tiempo sentirnos siempre necesitados de la ayuda de Dios, para poder ampliar nuestros horizontes y considerar las circunstancias de la vida desde un punto de vista diferente, más amplio!  Aunque muchas veces, dijo el Papa, “nos sentimos prisioneros de lo que nos ha sucedido”, precisamente “delante de algunas circunstancias de la vida, que nos parecen inicialmente dramáticas, se esconde una Providencia que con el tiempo toma forma e ilumina de significado también el dolor que nos ha golpeado”.   La tentación es encerrarnos en ese dolor, en ese pensamiento de las cosas no agradables que nos han pasado. Y eso no es bueno. Eso lleva a la tristeza y a la amargura. El corazón amargado es muy feo. Hay que pasar del enamoramiento al amor maduro Deteniéndose ante los imprevistos con los que Dios entró en los sueños y expectativas de María y José, que, aunque no sin esfuerzo inicial “abrieron de par en par el corazón” a la realidad ante ellos, el Santo Padre reconoció que “muy a menudo” nuestra vida no es como la habíamos imaginado. Sobre todo, – dijo – en las relaciones de amor, de afecto, nos cuesta pasar de la lógica del enamoramiento a la del amor maduro. Y “hay que pasar del enamoramiento al amor maduro”, afirmó. Dirigiéndose a los recién casados presentes en el Aula, los invitó a pensar que la primera fase del amor, es decir, el enamoramiento, “siempre está marcada por un cierto encanto, que nos hace vivir inmersos en un imaginario que a menudo no corresponde con la realidad de los hechos”. Sin embargo, «es precisamente cuando el enamoramiento con sus expectativas parece terminar” cuando “puede comenzar” o “cuando llega” el amor verdadero: Amar de hecho no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”.  El pasaje más demoníaco del Evangelio Y podemos decir «con todos los riesgos» – añadió el Papa, recordando, inmediatamente, «el reproche» que los doctores de la ley le hacen a Jesús en el Evangelio de Juan: «No somos hijos de ahí», refiriéndose a la prostitución.  Como sabían que María se había quedado embarazada, querían ensuciar a la madre de Jesús. Para mí este es el pasaje más sucio y demoníaco del Evangelio. Y el riesgo asumido por José nos da esta lección: tomar la vida como viene. «¿Dios intervino allí? La tomaré». Y José hace lo que el ángel del Señor le ordenó: «Despertándose José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer». Y no la conocía, sin convivencia esperaba un hijo, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús (cfr. Mt 1,24-25). No terminar el día sin hacer las paces: la guerra fría del día después es peligrosa Es por ese motivo que el

El obispo de Acarigua-Araure, Juan Carlos Bravo, asegura que las parroquias se han convertido en comedores sociales, roperos y farmacias para atender la emergencia humanitaria que vive el país Monseñor Juan Carlos Bravo (Sucre, 1965) abriga el mismo destino que el pueblo venezolano. A su casa no llega el agua, ni la comida, ni la electricidad. Pero esas carencias personales no es lo que más preocupa a este obispo venezolano. Su mayor dolor es el progresivo declive que vive la sociedad venezolana. «Es la estrategia utilizada por el Gobierno de Nicolás Maduro para perpetuarse en el poder», asegura el prelado a ABC durante su visita a Madrid para presentar la campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada, «Yo contigo Venezuela». ¿Cuál es la situación de la gente? Venezuela vive una crisis generalizada y en una pobreza extrema. Al Gobierno le interesa mantener la pobreza para permanecer en el poder. ¿Qué porcentaje de la población está desplazada? Alrededor del 15%. Eso trae graves consecuencias para las familias porque encontramos a los abuelos cuidando a sus nietos y niños que están al cuidado de los vecinos. Hay un aumento del alcoholismo, de la prostitución y la adicción a las drogas entre los más jóvenes, como consecuencia de unas familias cada vez más desestructuradas. ¿Cuál es el papel de la Iglesia? La Iglesia ha sido la primera que ha tenido que entrar en crisis y preguntarse cuál es su tarea fundamental. Evidentemente su misión es la evangelización, pero no se puede hacer una opción clara por Jesucristo sino estamos al lado de los pobres, de los huérfanos, de los enfermos. Por eso nuestra opción ha sido atender las necesidades de la gente y hacer pedagogía para que la propia Iglesia entienda que solo se puede ser cristiano si estamos inmersos en el destino del mismo pueblo. Por eso nuestras parroquias han dejado de ser templos convencionales donde se hace una vida sacramental y se celebra el culto y se han convertido en tiendas de campaña, en comedores sociales, en roperos y farmacias. «Es la institución que más incomoda al Gobierno porque a nosotros no nos pueden decir «cuentos»»¿Cuál es la situación de los sacerdotes? Lo más difícil para el obispo es mantener a los sacerdotes porque son sus principales colaboradores. No creo que haya una sola parroquia ni un solo sacerdote en Venezuela que pueda mantenerse por sí solo. Ni siquiera el obispo puede hacerlo. La gente gana un salario de cinco dólares al mes que no les alcanza ni para comer. ¿Cómo van a sostener a la Iglesia? Los sacerdotes también viven la tentación de salir del país como el resto de la población, pero nosotros tenemos que seguir al lado de nuestra gente, no podemos abandonar a los más pobres. Como decía san Óscar Romero: «Compartimos el destino de nuestro pueblo». Monseñor Bravo durante la visita a una parroquia de su diócesisMonseñor Bravo durante la visita a una parroquia de su diócesis – AIN¿Es incómoda la Iglesia para el régimen? Es la institución que tal vez más incomoda al Gobierno porque a nosotros no nos pueden decir «cuentos». Nosotros vivimos la misma realidad que comparten miles de personas. A mi casa tampoco llega el agua, ni la comida y la electricidad se va. Abrigo el mismo destino que la gente. Una Iglesia comprometida con la gente es una Iglesia que incomoda a todos aquellos que quieren mantenerse a cualquier precio en el poder induciendo al pueblo a la destrucción, a la angustia y a la desesperación. «A mi casa tampoco llega el agua, ni la comida y la electricidad se va. Abrigo el mismo destino que la gente»¿Reciben amenazas? ¿El régimen permite a la Iglesia hacer su trabajo? Se permite, pero también hay que decir que dentro del mismo Gobierno hay personas que se benefician de la labor que realiza la Iglesia porque también los chavistas sufren la falta de comida y de medicinas y las consiguen a través de las parroquias. La Iglesia no es un espacio de exclusión, sino de inclusión. Nosotros no tenemos una opción política, nuestra opción es auxiliar a cualquier ser humano, por el simple hecho de ser un ser humano. ¿Cuál es la situación más difícil que le ha tocado vivir como obispo? Lo más duro es ver morir a los niños por falta de antibióticos y saber que no puedes hacer nada. Ver morir también a ancianos porque están totalmente desnutridos. A veces nos sentimos atados de manos porque no tenemos cómo ayudarlos. Y en medio de esta dura realidad, escuchas al Gobierno decir que Venezuela tiene el mejor sistema de salud, el mejor sistema educativo… La mentira no es cristiana. Prensa CEVNota publicada por ABC de España30 de diciembre de 2019

En un ambiente de profunda oración, fraternidad y júbilo eclesial, la Arquidiócesis de Calabozo vivió una auténtica fiesta de fe el pasado fin de semana. Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez, Arzobispo Metropolitana de Calabozo, confirió el Sagrado Orden del Presbiterio al diácono Elon Jacob Kangni ADAMA, originario de Togo (África), quien desde ahora se une al clero local para servir al Pueblo de Dios en tierras llaneras. Unida en la fe: la ordenación sacerdotal en Calabozo convoca al pueblo de Dios La Catedral Metropolitana de Todos los Santos se vistió de gala para recibir a fieles, religiosos y sacerdotes, quienes se unieron en una sola voz de acción de gracias. La celebración eucarística estuvo impregnada de signos litúrgicos cargados de un hondo sentido pastoral, manifestando la catolicidad de la Iglesia, donde no existen fronteras para el amor de Dios ni para el llamado a la viña del Señor. Configuración con Cristo Buen Pastor en la homilía arzobispal Durante la homilía, Monseñor Manuel Felipe Díaz Sánchez destacó el misterio de la vocación como un don gratuito del Padre. El prelado recordó al nuevo presbítero que el sacerdocio es una configuración con Cristo Buen Pastor, llamado a desgastarse por las ovejas con ternura, misericordia y una entrega generosa. Asimismo, agradeció a la Iglesia de Togo por germinar esta vocación que hoy da frutos maduros en el suelo venezolano, uniendo espiritualmente a dos continentes en la misma misión evangelizadora. El rito sagrado: la imposición de manos y la unción presbiteral El momento de mayor intensidad espiritual se vivió con la imposición de manos y la oración consecratoria por parte del Arzobispo, seguido por el abrazo de acogida de sus hermanos sacerdotes. Jacob Kangni, visiblemente conmovido, recibió los ornamentos presbiterales, el santo crisma en sus manos y los dones del pan y del vino para su primera consagración. Gratitud y formación en esta nueva ordenación sacerdotal en Calabozo Al finalizar la liturgia, el neopresbítero Elon Jacob, quien dejó su tierra natal en África para responder al llamado de Dios en tierras venezolanas, expresó su profundo agradecimiento a la providencia divina y a la calidez del pueblo guariqueño y a la Asociación Pública de Fieles Camino a la Santidad, dónde terminó su formación presbiteral de la mano del Padre fundador de esta casa de estudios, Pbro. Frank Gómez. Su ordenación es un testimonio vivo de fe, entrega y fraternidad universal que enriquece nuestra labor evangelizadora. Envío pastoral y oración por el nuevo ministerio en el llano La comunidad arquidiocesana de Calabozo eleva sus oraciones por el ministerio de Elon Jacob, pidiendo a la Virgen de la Peña Admirable que guíe su servicio pastoral en la parroquia San Isidro Labrador en el municipio Ortíz del estado Guarico. 01 de junio de 2026Fuente: Arquidiócesis de CalabozoCEV Medios

Durante el rezo del Ángelus de este III domingo de Cuaresma, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar el encuentro entre Jesús y la mujer samaritana, uno de los pasajes más significativos del Evangelio, en el que se revela que Cristo es la respuesta de Dios a la sed más profunda del ser humano. Desde la Plaza de San Pedro, ante miles de peregrinos reunidos para la oración dominical, el papa explicó que este diálogo narrado en el Evangelio muestra cómo incluso quienes son marginados por la sociedad pueden convertirse en testigos de la fe cuando se encuentran con Jesús. Un encuentro que transforma el corazón Al reflexionar sobre el relato del Evangelio de san Juan, el Santo Padre señaló que el encuentro con Cristo despierta en el corazón humano un “manantial que brota hasta la vida eterna”. En este sentido, recordó que el tiempo de Cuaresma es una oportunidad para intensificar el camino de conversión y abrir el corazón a la acción de Dios. El Papa también invitó a reconocer la presencia de la gracia divina incluso en situaciones donde aparentemente no se perciben frutos. “Levanten los ojos y miren los campos: ya están maduros para la cosecha”, recordó citando las palabras de Jesús. Un modelo de acogida para la Iglesia El Papa destacó que la actitud de Jesús hacia la samaritana —escucharla, tratarla con respeto y ofrecerle confianza— constituye un modelo para la vida de la Iglesia. Según explicó, muchas personas buscan hoy en la comunidad cristiana esa misma cercanía, delicadeza y disponibilidad para ser escuchadas. Asimismo, Papa León subrayó el valor de prestar atención auténtica a los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien dedicaba tiempo a cada persona y buscaba llegar al corazón de todos. Del encuentro con Jesús nace la misión En su reflexión, el Papa recordó que la mujer samaritana se convierte en una de las primeras anunciadoras del Evangelio, pues tras su encuentro con Jesús comparte su experiencia con los habitantes de su pueblo. Gracias a su testimonio, muchos salen al encuentro de Cristo y descubren la fe, que brota “como agua pura”. Oración por la humanidad sedienta de verdad Al concluir su catequesis, el Papa confió a la intercesión de María, Madre de la Iglesia el deseo de que los cristianos puedan servir, junto a Jesús, a una humanidad que busca verdad, justicia y esperanza. Finalmente, recordó que Dios busca adoradores que vivan en la verdad y trabajen por la paz, superando divisiones y construyendo caminos de reconciliación. 09 de marzo de 2026Fuente: VATICAN NEWSCEV Medios

Vaticano. La mañana de este jueves, 29 de enero, el Santo Padre recibió en audiencia a los participantes -las consagradas y laicos consagrados- en las Asambleas Generales de las Sociedades de Vida Apostólica del Regnum Christi. A ellos, el Pontífice les recordó que, “el Señor nos sigue sorprendiendo y sigue dejándose encontrar por caminos que no son los nuestros (cf. Is 55,8), y por eso su fidelidad sigue sorprendiéndonos”. «Carisma, gobierno y comunión», fueron los tres temas al centro del discurso del Papa León XIV a los participantes, las consagradas y laicos consagrados, en las Asambleas Generales de las Sociedades de Vida Apostólica del Regnum Christi, a quienes recibió en audiencia la mañana de este jueves, 29 de enero, en la Sala del Consistorio del Vaticano. El carisma, un don del Paráclito Después de manifestar su alegría por este encuentro, el Santo Padre inició su reflexión sobre el “carisma”, señalando que, el Magisterio nos enseña que «la Iglesia rejuvenece por el poder del Evangelio y el Espíritu continuamente la renueva “con diversos dones jerárquicos y carismáticos”». En estos días – afirmó el Papa – han tenido ocasión de reflexionar y dialogar sobre la definición del propio carisma de las respectivas Sociedades de Vida Apostólica, reconociendo en él un don del Paráclito, ofrecido a la Iglesia para que reavive en ella su vida y dinamice su misión, tanto en su seno como en la sociedad. “Este don, mientras genera vida y vitalidad en el Instituto, le confiere también una identidad específica, que cualifica y hace reconocible la presencia de ustedes en la Iglesia y en el mundo. Hoy más que nunca es necesario saber quiénes somos, si queremos dialogar de manera auténtica con la sociedad sin ser absorbidos o uniformados. Para evangelizar los contextos en los que viven —fin específico de su vocación— es por tanto fundamental que definan su identidad cada vez con mayor claridad”. “Quien recibe el carisma está llamado a mantenerlo vivo en sí mismo” En este sentido, el Pontífice precisó que, quien “recibe el carisma está llamado a mantenerlo vivo en sí mismo, para que no se vuelva algo estático, sino que se convierta en una fuerza vital, que fluye creativa y libremente”. “El Instituto, la Sociedad, son un cuerpo vivo donde la energía carismática atraviesa cada célula y cada miembro, de la cual a su vez son portadores y transmisores. Y esta energía debe animar la misión que llevan adelante e iluminar el camino a recorrer, para legarla después como herencia viva a las generaciones futuras, llamadas asimismo a enamorarse de ella y a convertirla en fuente de su servicio”. El gobierno, un auténtico ministerio eclesial Al reflexionar sobre el segundo punto, el gobierno, el Papa León XIV dijo que, para poder comenzar procesos decisionales maduros en un clima de auténtico discernimiento, se necesita de la comunión. A este propósito el Papa recordó los documentos de la Iglesia, donde se dice que «las personas consagradas son llamadas al seguimiento de Cristo obediente dentro de un “proyecto evangélico”, o carismático, suscitado por el Espíritu y autenticado por la Iglesia», y que «en este camino, la autoridad tiene la obligación pastoral de guiar y decidir». “El gobierno es un servicio necesario en las Sociedades de vida apostólica; un auténtico ministerio eclesial, que acompaña a las hermanas y a los hermanos hacia una fidelidad consciente, libre y responsable en el seguimiento de Cristo. Todo Instituto y toda Sociedad, además, están llamadas a reconocer en él un estilo propio, en armonía con su carisma específico y con su espiritualidad”. “Un gobierno auténticamente evangélico siempre está orientado al servicio” Por otra parte, el Santo Padre señaló que, un gobierno auténticamente evangélico siempre está orientado al servicio: sostiene, acompaña y ayuda a cada miembro a configurarse cada día más con la persona del Salvador. En este sentido, el Papa dijo que, el discernimiento comunitario es el lugar privilegiado en el que pueden madurar decisiones compartidas, capaces de generar comunión y corresponsabilidad. “No tengan miedo de experimentar nuevas formas de gobierno, es más, conviene que tengan siempre presente que la búsqueda conjunta de un estilo propio en el ejercicio de la autoridad abre caminos que no sólo enriquecen a las Sociedades y a sus miembros individuales, sino que también refuerzan el sentido de pertenencia y la participación en la misión común”. La comunión, compartir espiritualidad y apostolado Luego, el Pontífice se centró en el tercer punto de su reflexión: la comunión dentro de la Familia del Regnum Christi. El camino particular de ustedes, insertado en la gran historia de un cuerpo apostólico, indicó el Papa, lleva las huellas de la acción silenciosa y poderosa del Espíritu Santo, que renueva continuamente a la Iglesia y la hace joven en la esperanza. “En este contexto, están llamados a promover una comunión cada vez más profunda en toda la Familia, compartiendo espiritualidad y apostolado, viviendo plenamente la vocación específica a la que Dios los ha llamado como miembros de la Sociedad a la que pertenecen, comprometidos a dar testimonio, con su propia vida, de la fidelidad al carisma recibido”. “La comunión orgánica en la diversidad es obra del Espíritu Santo” Y recordando la Exhortación Apostólica Vita consecrata, el Pontífice dijo que, «todos los fieles, en virtud de su regeneración en Cristo, participan de una dignidad común; todos son llamados a la santidad; todos cooperan a la edificación del único Cuerpo de Cristo, cada uno según su propia vocación y el don recibido del Espíritu Santo». “La unidad en la dignidad bautismal y la diversidad de vocaciones no se contraponen, sino que se iluminan mutuamente. La comunión orgánica en la diversidad es obra del Espíritu Santo, que transforma cada vocación en servicio para los demás, para que el Cuerpo de Cristo crezca en la historia y cumpla su misión en el mundo”. Todos somos vidas en camino Antes de concluir su discurso, el Papa León XIV subrayó que, todos somos vidas en camino, a las que Dios sigue inspirando sus sueños a través de los profetas de ayer y de hoy, para

La Pastoral Juvenil de América Latina y el Caribe, junto con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), han presentado el segundo episodio de la segunda temporada de su vídeopodcast Centinela. El programa, transmitido por Celam TV, abordó la «Salud Mental y Juventud en la Iglesia». Como invitado especial participó Óscar Martínez Ávila, licenciado en ciencias religiosas, filósofo, diplomado en sexualidad y magister en terapia Gestalt. El experto dialogó sobre las herramientas necesarias para el acompañamiento juvenil, destacando la urgencia de atender las dimensiones emocionales dentro de la pastoral. Durante la emisión, se identificaron tres temas clave: la complementariedad entre psicología y espiritualidad, los desafíos de la identidad juvenil en la era digital y la ausencia de la figura paterna en las familias latinoamericanas. Martínez  enfatizó que la Iglesia no debe temer a las ciencias humanas. Al contrario, propuso “una visión integradora donde la terapia ayuda a sanar la naturaleza humana para que la gracia divina actúe plenamente”. Una alianza necesaria entre fe y ciencia El especialista mexicano inició su intervención citando a Santo Tomás de Aquino para fundamentar su postura. Explicó que la salud mental permite percibir y gestionar emociones, siendo un pilar para el desarrollo espiritual equilibrado. “La gracia divina presupone la naturaleza humana”, afirmó Martínez. Con esta premisa, el teólogo subrayó que una naturaleza herida o viciada dificulta la vivencia plena de la fe y la relación con Dios. Martínez definió la salud mental desde la terapia Gestalt como la capacidad de adaptación. Esta integración evita patologías religiosas, pues “sin salud mental la fe puede tener errores e incluso provocar ciertas patologías”. En su intervención destacó que la psicología y la religión no compiten. Mientras la ciencia ordena el interior de la persona, la espiritualidad ofrece un sentido trascendente que completa al ser humano en su búsqueda de plenitud. “La psicología ayuda al hombre a encontrarse a sí mismo y la fe ayuda a este mismo hombre a encontrarse con Dios”, apuntó. Ambas dimensiones se requieren mutuamente para formar individuos maduros y creyentes sanos. También invitó a los agentes pastorales a perder el miedo al mismo tiempo que instó a buscar ayuda profesional cuando sea necesario, reconociendo que la terapia es una herramienta válida y bendecida para el crecimiento personal. Crisis de identidad y la “Pastoral de la Escucha” El diálogo se profundizó al analizar las carencias actuales de la juventud latinoamericana. El experto señaló dos heridas profundas: la falta de figuras paternas responsables y la distorsión de la realidad provocada por las redes sociales. “Uno de los principales problemas es la ausencia de un padre”, lamentó el invitado, porque “esta carencia obliga a muchos jóvenes a buscar seguridad en lugares equivocados, generando vulnerabilidad y problemas de autoestima severos”. A esto se suma la dependencia digital. Martínez advirtió sobre el peligro de construir una autoimagen basada en la aprobación externa, donde “la identidad del joven depende de los likes”, alejándolos de su ser verdadero. Ante este panorama, propuso la “Pastoral de la Escucha” como remedio. La Iglesia debe actuar como un espacio seguro, un “hospital de campaña” donde el joven sea visto y reconocido como persona sagrada. “El joven necesita ser escuchado, visto, reconocido para que forme un self seguro”, explicó el terapeuta. Solo a través de vínculos reales y empáticos se puede contrarrestar el aislamiento que produce la tecnología. Finalmente, se recordó que el dolor no es absurdo desde la óptica cristiana. La espiritualidad ofrece resiliencia, permitiendo que las heridas se transformen en esperanza y servicio hacia los demás, siguiendo el modelo de Jesús. 26 de enero de 2026Fuente: CELAMCEV Medios

Caracas. La Pontificia Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), una de las cuatro Obras Misionales Pontificias (OMP) Venezuela, celebró el domingo 25 de enero de 2026 la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (JONIAM) en cada una de las Iglesias locales del país, bajo el lema “Eres valioso para Dios y tu misión es iluminar” (Is 43,4). Celebraciones diocesanas Las iglesias locales reunieron a más de mil niños y adolescentes para celebrar la jornada diocesana. Muchas de ellas contaron con la celebración eucarística presidida por el ordinario del lugar o el director diocesano de OMP. Algunos miembros de las comunidades recibieron sus insignias como miembros de la Obra en su etapa correspondiente: Trigo Verde (bufanda verde), Trigo Maduro iniciado y avanzado (bufanda amarrilla y blanca) y Centimisión (bufanda amarrilla y blanca con una línea roja, y la cruz del centinela). También animadores de la IAM que participaron en la Escuela de Animadores Misioneros recibieron su insignia (bufanda roja). Entre otras iniciativas en la JONIAM se encuentran: obras de teatro, chispazos de amor y también procesiones con la imagen de María, Reina de las misiones. El principal objetivo de la JONIAM es promover en los niños, niñas y adolescentes una corriente de solidaridad con los niños más necesitados del mundo. Con el dinero que los mismos niños ofrecen se sostiene el Fondo Universal de Solidaridad, que se entrega a las iglesias más precarias para responder a tres necesidades de los niños y niñas: Protección física y moral, enseñanza escolar y educación en la fe. JONIAM en Caracas El equipo nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) Venezuela celebró la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (JONIAM), junto a las comunidades de IAM (Infancia y Adolescencia Misionera) de la Arquidiócesis de Caracas y la Diócesis de La Guaira. La actividad tuvo lugar en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, de la parroquia San José de Chacao. La jornada comenzó con una Eucaristía presidida por el director nacional de OMP, el presbítero Ricardo Elías Guillén. En su homilía, resaltó la importancia de la cooperación misionera y señaló que la JONIAM es una oportunidad para sentirnos amados por Dios y para iluminar la vida de los demás con ese amor. Participaron más de 200 niños, adolescentes y animadores de comunidades IAM de Caracas y La Guaira. Durante la catequesis, reflexionaron sobre preguntas como “¿Por qué somos tan valiosos para Dios?” y “¿Cómo podemos ser luz en el mundo?”, asumiendo compromisos concretos para iluminar la vida de otros niños y adolescentes. La actividad concluyó con una gincana misionera que, de forma lúdica, recorrió los cinco continentes y resaltó la diversidad cultural que enriquece a la Iglesia universal. 26 de enero de 2026Fuente: OMP VenezuelaCEV Medios

Vaticano. Este miércoles, 27 de agosto, en la Audiencia General, el Santo Padre al comentar la escena que marca el inicio de la pasión de Jesús, es decir, el momento de su detención en el huerto de los Olivos, dijo que “Jesús nos enseña que la esperanza cristiana no es evasión, sino compromiso. Esta actitud es fruto de una oración profunda, en la que se pide a Dios la fuerza para perseverar y permanecer en el amor”. “En esto consiste la verdadera esperanza: no en tratar de evitar el dolor, sino en creer que, incluso en el corazón de los sufrimientos más injustos, se esconde la semilla de una nueva vida”, este fue el centro de la reflexión del Papa León XIV en la Audiencia General de este miércoles, 27 de agosto, continuando con su ciclo de catequesis dedicados a “Jesús nuestra esperanza”, específicamente al meditar sobre la “Pascua de Jesús”. Jesús manifiesta la luz del amor más grande Para esta catequesis, el Santo Padre tomó como inspiración el pasaje bíblico narrado en el Evangelio de san Juan (18, 4), en la que el evangelista nos presenta la escena que marca el inicio de la pasión de Jesús, es decir, el momento de su detención en el huerto de los Olivos. “El evangelista Juan, con su habitual profundidad, no nos presenta a un Jesús asustado, que huye o se esconde. Al contrario, nos muestra a un hombre libre, que se adelanta y toma la palabra, afrontando con valentía la hora en la que puede manifestarse la luz del amor más grande”. Libre para amar hasta el final Y al comentar esta escena, el Pontífice señaló que, Jesús, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: “¿A quién buscan?” (Jn 18,4). Jesús lo sabe. Sin embargo, decide no retroceder. Se entrega. No por debilidad, sino por amor. “Un amor tan pleno, tan maduro, que no teme el rechazo. Jesús no es capturado: se deja capturar. No es víctima de un arresto, sino autor de un don. En este gesto se encarna una esperanza de salvación para nuestra humanidad: saber que, incluso en la hora más oscura, se puede seguir siendo libre para amar hasta el final”. La esperanza cristiana no es evasión, sino decisión Otro momento crucial de la reflexión del Papa es cuando Jesús responde «Soy yo». Para el Pontífice se trata de un pasaje misterioso, ya que esta expresión, en la revelación bíblica, evoca el nombre mismo de Dios: «Yo soy». Así, Jesús revela que la presencia de Dios se manifiesta precisamente allí donde la humanidad experimenta la injusticia, el miedo y la soledad. Allí, la luz verdadera está dispuesta a brillar sin temor a ser abrumada por el avance de las tinieblas. “En plena noche, cuando todo parece derrumbarse, Jesús muestra que la esperanza cristiana no es evasión, sino decisión. Esta actitud es fruto de una profunda oración en la que no se pide a Dios que nos libre del sufrimiento, sino que nos dé la fuerza para perseverar en el amor, conscientes de que la vida ofrecida libremente por amor nadie nos la puede quitar”. «Si me buscan a mí, dejen que estos se vayan» (Jn 18,8) En el momento de su detención, precisó el Papa León XIV, Jesús no se preocupa por salvarse a sí mismo: solo desea que sus amigos puedan irse libres. Esto demuestra que su sacrificio es un verdadero acto de amor. Jesús se deja capturar y encarcelar solo para poder dejar en libertad a sus discípulos. “Jesús vivió cada día de su vida como preparación para este momento dramático y sublime. Por eso, cuando llega, tiene la fuerza de no buscar una vía de escape. Su corazón sabe bien que perder la vida por amor no es un fracaso, sino que posee una misteriosa fecundidad. Como el grano de trigo que, al caer en tierra, no permanece solo, sino que muere y da fruto”. Solo una vida perdida por amor, al final, se reencuentra Pero también Jesús se siente turbado ante un camino que parece conducir solo a la muerte y al fin, indicó el Pontífice, pero está igualmente convencido de que solo una vida perdida por amor, al final, se reencuentra. “En esto consiste la verdadera esperanza: no en tratar de evitar el dolor, sino en creer que, incluso en el corazón de los sufrimientos más injustos, se esconde la semilla de una nueva vida”. “¿Y nosotros? Cuántas veces defendemos nuestra vida, nuestros proyectos, nuestras seguridades, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, nos quedamos solos. La lógica del Evangelio es diferente: solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso allí donde todo parece perdido” Ser capaces de dar la vida por los demás Y al comentar la imagen del joven que corre desnudo, cuando Jesús es arrestado, descrito en el Evangelio de san Marcos, el Santo Padre indicó que, es una imagen enigmática, pero profundamente evocadora. También nosotros, en nuestro intento de seguir a Jesús, vivimos momentos en los que nos vemos sorprendidos y quedamos despojados de nuestras certezas. Sin embargo, será precisamente un joven, al final del Evangelio – precisó – quien anunciará la resurrección a las mujeres, ya no desnudo, sino vestido con una túnica blanca. “Esta es la esperanza de nuestra fe: nuestros pecados y nuestras vacilaciones no impiden que Dios nos perdone y nos devuelva el deseo de retomar nuestro seguimiento, para hacernos capaces de dar la vida por los demás”. Basta con elegir cada día amar con libertad Finalmente, el Papa León XIV alentó a los fieles y peregrinos a que, aprendamos también nosotros a entregarnos a la buena voluntad del Padre, dejando que nuestra vida sea una respuesta al bien recibido. En la vida no es necesario tenerlo todo bajo control. Basta con elegir cada día amar con libertad. “Esta es la verdadera esperanza: saber que, incluso en la oscuridad de la prueba, el amor de Dios nos

Hoy, 02 de agosto inició el 42° Viaje Apostólico Internacional del Papa Francisco a Portugal, en ocasión de la XXXVII Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar hasta el 6 de este mes. El tema que orienta esta fiesta juvenil es María, se levantó y partió sin demora (Lc 1, 39) El avión salió del aeropuerto Internacional Fuimicino, Roma a las 8am, y aterrizó en la base aérea Figo Maduro, de Lisboa a las 9.44am, hora local. A su llegada, lo recibió Marcelo Rebelo de Sousa, presidente de la República, autoridades, sociedad civil y el Cuerpo Diplomático en el Centro Cultural de Belém. “Un océano de jóvenes está inundando esta acogedora ciudad”. Con esta imagen el papa Francisco inaugura oficialmente la Jornada Mundial de la Juventud que en esta edición se ha realizado en Lisboa, capital de Portugal. “Lisboa, abrazada por el océano, nos da, sin embargo, motivos de esperanza. Un océano de jóvenes está inundando esta acogedora ciudad; y quisiera agradecer el gran trabajo y el generoso compromiso de Portugal para acoger un evento tan complejo de gestionar, pero fecundo en esperanza”, indicó. En este acto inaugural, el papa Francisco propuso a los jóvenes “tres laboratorios de esperanza” con los que “todos podemos trabajar juntos: el medio ambiente, el futuro y la fraternidad” sobre todo en momentos cuando los jóvenes en esta ocasión de la JMJ “no están en las calles para gritar de rabia, sino para compartir la esperanza del Evangelio”. Primer laboratorio: el medioambiente El Santo Padre señaló que “Portugal comparte con Europa muchos esfuerzos ejemplares para la protección de la creación. Pero el problema global sigue siendo extremadamente grave: los océanos se están calentando y sus profundidades sacan a la superficie la fealdad con la que hemos contaminado nuestra casa común”. Lamentó que se están convirtiendo “las grandes reservas de vida en vertederos de plástico. El océano nos recuerda que la vida humana está llamada a armonizarse con un entorno más grande que nosotros, que hay que cuidar con esmero, pensando en las generaciones más jóvenes. “¿Cómo podemos decir que creemos en los jóvenes, si no les damos un espacio sano para construir el futuro?”, planteó. Segundo Laboratorio: El futuro “Y el futuro es de los jóvenes”, pero hay mucho factores que “los desaniman” como “la falta de trabajo, los ritmos frenéticos en los que están inmersos, el aumento del coste de la vida, la dificultad para encontrar vivienda y, lo que es aún más preocupante, el miedo a formar una familia y traer hijos al mundo”. Advierte que en Europa y en todo Occidente “asistimos a una triste fase descendente de la curva demográfica. El progreso parece ser una cuestión de avances técnicos y de comodidades individuales, mientras que el futuro exige contrarrestar la disminución de la natalidad y el declive de las ganas de vivir”. Por consiguiente, “la buena política puede hacer mucho en este sentido, puede ser generadora de esperanza. No está llamada a detentar el poder, sino a dar a la gente la posibilidad de esperar. Está llamada, hoy más que nunca, a corregir los desequilibrios económicos de un mercado que produce riqueza, pero no la distribuye, empobreciendo a los individuos de recursos y certezas”. Tercer laboratorio: La fraternidad La esperanza es la fraternidad, así ha dicho el Sumo Pontífice, por ende, “nosotros cristianos aprendemos de Nuestro Señor Jesucristo”. Aunque la globalización “nos acerca”, considera que no hay proximidad fraterna: “todos estamos llamados a cultivar el sentido de comunidad, empezando por la búsqueda de quienes viven a nuestro lado”. Citando al premio nobel portugués José Saramago, en su libro Todos los nombres (1997), acotó: “Lo que da verdadero sentido al encuentro es la búsqueda y es preciso andar mucho para alcanzar lo que está cerca”. “¡Qué hermoso es redescubrirnos como hermanos y hermanas, trabajar por el bien común, dejando atrás contrastes y diferencias de puntos de vista! También aquí tenemos a los jóvenes que, con su grito de paz y su deseo de vivir, nos llevan a derribar las rígidas barreras de pertenencia erigidas en nombre de opiniones y creencias diferentes”, sostuvo. Por último, enfatizó “la Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para construir juntos”

Coro. Este 26 de noviembre de 2022, se llevó a cabo el radio maratón y gran bono Arquidiocesano a beneficio del Seminario Mayor San Ignacio de Antioquía, desde las instalaciones del Colegio «Pio XII», dirigido por el Arzobispo Metropolitano de Coro, Mons. Mariano Parra Sandoval y el Pbro. Félix Montañez, vicario para el clero y responsable de la realización de esta actividad, en compañía de parte del Clero y laicos.  Este evento inició con la Eucaristía presidida por Mons. Parra Sandoval, junto a los presbíteros de las diferentes zonas Pastorales de la Arquidiócesis, seminaristas, religiosas y feligresía coriana, que asistieron a esta convocatoria. Por su parte, el Arzobispo de Coro, agradeció la colaboración de todos los que adquirieron sus tickets y participaron en esta actividad, que promueve una cultura por el mantenimiento de las infraestructuras y obras del seminario, de igual forma, destacó la importancia de este bono, que tiene como objetivo ayudar económicamente a los seminaristas, que están siendo formados en esta casa de estudio. Así mismo, felicitó a los ganadores y los alentó a seguir apoyando estás iniciativas que impulsa la Iglesia Particular de Coro. La actividad contó con la presentación de varias agrupaciones musicales, culturales, bailes y bazares. Los ganadores de los premios fueron los siguientes: Parroquia Nuestra señora de Lourdes – Mene Mauroa, Ramona García (Cesta de comida); San Francisco de Asís – Santa Cruz de bucaral, Yuli Medina (Licuadora, Tostiarepas); San Miguel Arcángel de Jacura, Margot Seco (Teléfono celular); Parroquia San Antonio de Coro, Gladimar Granda (Juego de recibo); San Miguel Arcángel de Jacura, Nohelia Vargas (Comedor); Nuestra Señora del Carmen- Tucacas, Quiseine Girón (Lavadora); San Francisco de Asís de Coro, Gregori Sangronis (Televisor LED 32); Jesús Buen Pastor de Coro, Carmen Maduro (Aire acondicionado); San Juan Bautista de Churuguara, Abraham Urbina (500$); y San Antonio de Padua – Dabajuro, Jhonny Ortíz (1000$). Prensa CEVNota de prensa Arquidiócesis de Coro30 de noviembre de 2022